LA MENTE - SÉ BAMBÚ !



Qué difícil eso de querer hacer cosas e implantar nuevos hábitos que sabemos que son buenos para nosotros y qué difícil eso de salirse de la zona de confort para comenzar a hacerlos y más, mantenerlos!


Bien es verdad que no hay ninguna receta más que la constancia y el creer en uno mismo para hacerlo.

Nuestra cabeza está programada para guardar información y llevarse toda una vida de compañera con la mente, para hacernos todo tipo de chantajes emocionales y boicots en plan ejército destructivo... 

La mente, ¿ cómo podemos convivir con ella de una manera que nos proporcione equilibrio y no lo contrario ? 

Antes de nada quiero explicaros como funciona la mente y verlo desde un punto de vista de observador, como si de una película se tratase.

Adoctrinados desde la infancia a hacer nuestras las formas con las que nuestros adultos veían el mundo, adquirimos patrones de comportamiento y de pensar que sin querer, "pensamos" que son nuestras... pero no! nada más lejos de la realidad.

La mente es co-creadora de lo que imaginamos, hay veces que se comporta de forma más pacífica y benevolente con nosotros y otras que se comporta como nuestro peor enemigo, poniéndonos en frente un sin fín de limitaciones creadas por ella que nos hacen desmotivarnos y desistir de la acción deseada o del pensamiento deseado.

Bien, esto es así porque la mente crea un pensamiento que a su vez, nos proporciona una emoción. Esta emoción en cuestión a las limitaciones de las que hablamos hoy, no siempre es favorable, más que nada porque tenemos un problema de raíz que es el identificarnos con esa emoción.

Observamos un suceso que nos saca de nuestras casillas, estamos molestos con alguien porque dijo algo que nos hirió o nos molestó, la mente actúa en décimas de segundo para advertirnos de que esa persona  "se ha pasado y hay que ver que daño te ha hecho ".

En ese momento cada célula de tu cuerpo, como ya conoce el mensaje de otras veces anteriores en las que ha pasado esa situación, empieza a realizar un proceso químico de " alarma " y hace que nuestros órganos se alteren, nuestras suprarrenales le siguen el juego y al final tenemos un cuerpo en su forma más holística, envenenado por ese algo que ni siquiera sabemos si es tan grave porque no nos hemos tomado molestia alguna en parar y observarlo antes de que todo esto explote en nuestro cuerpo.

Nos personalizamos con todo, con cada situación que vemos como negativa, ya está! ahí que vamos nosotros a hacerla nuestra, cómo si no hubiese cosas más bonitas en el día que perder tiempo y energía con esto.

Si te desapegas de la situación o persona que en ese momento provoca una ira sobre ti y lo observas desde la calma como cual película de cine, podrás ir viendo a medida que vayas entrenándolo, como cambian las cosas.

Nada es tan grave para empezar, luego hay la vertiente de que la persona que tienes enfrente también está lidiando con su mente y seguramente lo está haciendo de la mejor manera que puede o sabe, así que respira, observa y no dejes que tu cuerpo se ponga a generar hormonas del estrés como un loco ni que tu mente ordene sobre tí.

Hay millones de situaciones diarias cotidianas que nos sacan de nuestras casillas: 

la compañera petarda que nos tiene la cabeza frita y que siempre acaba en plan gato en celo, lista para la pelea incluso antes de que se propine. 

No pasa nada, vamos a intentar actuar con calma, desde dentro hacia fuera, siendo los dueños de nuestra mente y comprendiendo que lo que está pasando no tiene porqué tener el mismo significado que estamos pensando ahora. 

La respiración aquí es clave y seguro que cuando exhales 3 veces dejando ir el problema, este perderá poder, sigue respirando y dejando ir en las exhalaciones el problema, no te hagas responsable de él, no es tuyo, no lo quieres, tan solo dejalo ir.

Luego está la típica pareja que con el pasar el tiempo de convivencia nos enciende el piloto rojo interno de guerra nuclear porque se ha dejado la ropa por enmedio, día tras día de la semana y eso nos genera un desorden interno a nosotros que lo vemos como un drama y encima, de los gordos.

A parar y a respirar gente, nadie se muere por tener ropa fuera del armario, no somos robots, tenemos mil cosas dentro y algunos un despiste importante, no importa, a todo se aprende en esta vida.

Revierte el enfado y se un bambú, si si, esa planta que comen los osos pandas, capaz de aguantar vientos de huracán y lluvias torrenciales sin partirse, viene a ser que seas flexible y para ser flexible con otros, antes has de ser flexible contigo mismo... te he hecho pensar? pues debería...

Siempre podrás buscar las formas de que la otra persona entienda que para tí eso no te va bien, que necesitas mantener un orden y siempre se podrán encontrar diferentes formas para hacerlo, para eso hay que ser flexible y no dictador.

La mente es un instrumento sùper valioso que tenemos a disposición para usar y moldear, consiguiendo grandes cambios cuando la entrenamos y siendo una de las piezas clave para que nuestro día a día no sea una pelea constante.

Suelta la lanza y sé más civilizado con tu mente, verás que el tipo de problemas que te vienen van cambiando también, verás que si consigues armonía en tu mente, armonía es lo que se te presentará en tu vida.

Recuerda que somos seres holísticos, nada de lo que nos pasa se queda solo en un lugar, sino que cuerpo, mente y espíritu son partícipes de todas las sensaciones y emociones de tu cuerpo, así que hazte un favor y enfócate para ser mejor contigo mismo, más cuidadosos con cómo te hablas y más dulce a la hora de tratarte y verás que todo va ordenándose solo, siempre a mejor.

Sé bambú .

Namaste

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