LA IMPORTANCIA DE CÓMO NOS HABLAMOS. SÉ FUEGO



Vivimos en un mundo atribulado. Lo negativo invade todo y en nuestra sociedad muchas personas flotan como barco sin timón, almas cansadas en busca de un faro en un sentido muy amplio de su definición.

Estoy convencida de que esto viene ya desde pequeños, desde el interior de la barriga de nuestra madre.

Cuan es de importante confiar en que todo se desarrollará bien, cuan es de importante descubrir nuestro alma desde que llegamos al mundo.

Para algunas mentes esto sonará a místico, lo sé, pero eso es porque tenemos nuestra cabeza repleta de historias mal contadas y de patrones vivenciales que han vibrado y vibran, en el miedo.

Si comprendemos nuestra vida como un todo y somos conscientes de que la palabra es la manifestación del ser, podemos entrever la importancia de no llenarnos de pensamientos negativos en nuestro día a día.

Generalmente más del 80% de los pensamientos del día de una persona se repiten, día tras día, la misma canción interna...

Cada día nos damos el mismo mensaje, esos de preocupación financiera, de miedos varios, de envidias, de egos mal canalizados...

Si observas a tu mente la pillarás cada día pensando en lo mismo.

No nos culpo en exceso, ya que hemos aprendido a vivir con esto "gracias" a nuestro entorno, desde bien pequeños.

Ya es sabido con muchos estudios profundos que el feto absorbe los sentimientos de su madre, aún, sin haber asomado su cabecita al mundo.

Nuestro entorno infantil es demasiado importante para crecer de una forma sana, ya que de ahí vienen el porcentaje más grande de traumas, directa o indirectamente, de los adultos que formamos hoy en día.

Y pasan los años y la vida nos envuelve, no en su sentido poético y amoroso, sino en su vertiente de prisas por llegar a ningún sitio y por su dureza.

Todo esto del cambio de mensaje interno no es nada nuevo y me refiero a esto porque si nos remontamos a siglos atrás, ya había escritos budistas o yoguis en los que plasmaban todo este tema, siempre desde una forma más tierna, pero imagino que de aquella, la sociedad no estaba tan "enferma" mentalmente, como lo está ahora. 

Los textos antiguos es lo único que nos queda hoy en día de una forma no manipulada bajo ninguna pretensión social y realmente creo que es donde se esconden las lecciones de vida y de ayuda al ser a conseguir una vida más plena.

Existen técnicas como el Mindfulness o el Coaching que ayudan con esto y lo podemos trabajar en terapia, pero yo quiero llegar un poco más adentro, en la valoración real de nuestro ser, de nuestra alma. Una interiorización y descubrimiento de nosotros mismos.

¿Cómo vamos a ser capaces de hablarle tan mal a quien nos devuelve la mirada al otro lado del espejo cada día? Si somos lo más valioso que tenemos!!!

Si contenemos la información para revertir todo esto, que la contenemos ¿porque seguimos tratandonos como si no fuésemos capaces de tal cosa o incluso no gustandonos alguna parte de nuestro cuerpo?

Cada día al despertar es un nuevo día para vivir, para probar cosas nuevas, para aprender de cualquier cosa que nos motive, para reír, para jugar como lo hacíamos de niños...

Cada día al despertar es un regalo de alguien al que todavía no conocemos.

Así que sólo por esto yo creo que merece la pena intentar cambiar y resolver el paradigma.

Tenemos de todo para vivir de una forma plena, no vivimos en guerras permanentes,ni los tsunamis arrasan nuestra casa. No tenemos que viajar en una lancha de plástico a la deriva por mar abierto pensando en que quizás tenemos suerte y llegamos a otro país en el que no morir de hambre, o de sed!

Estamos viviendo muy deprisa señores, hay que parar, parar y respirar y darse cuenta de todo esto, hay que parar y desaprender, vaciarnos de todo y volver a construir la forma de vida que queremos y eso comienza por hablarnos bien a nosotros mismos, viendo la capacidad ilimitada que contenemos dentro, observando a nuestro cuerpo como algo perfecto que funciona solo para regalarnos sensaciones, que nos permite andar y subir a montañas para ver la vista desde lo alto, nos permite respirar sin ni siquiera pensar en cómo hacerlo o incluso nos permite ver con nuestros ojos atardeceres infinitos...

Si te encuentras que te estás hablando mal o experimentando un miedo que no tiene ningún sentido, hazte un favor y para... para y obsérvate. Indaga un poco sobre lo que vive detrás de esa sensación, escucha a tu cuerpo porque es tu templo sagrado y cambialo por un mensaje de amor hacia tí mismo, el amor gana todas las batallas más grandes, esto ya lo sabes tú!.

En India todo se purifica al fuego, desde algo que quieras pedir a los dioses hasta un casamiento de hijos.

El fuego transmuta, revierte, envuelve...

Sé fuego y déjate transmutar, purificarte.

Sé fuego cuando te pilles hablando mal de tí mismo y recuerda siempre que TU, eres lo mejor que tienes y vas a tener en esta vida porque gracias a estar sano en todos los planos, podrás experimentar todas las sensaciones que conlleva esta vida y será la única forma en la que podrás vivir pleno.

Recuerda... para y respira... todo irá bien.

Namaste


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